August 15

Rumbo al Cadillal, Tucumán.

Antes de acceder a la villa turística del embalse — Cadillal — hay un desvío por una senda hacia el oeste, que permite acceder y conocer esta maravilla de la ingeniería, que es el Viaducto El Saladillo. Su construcción se inició en 1881 inaugurándose en 1884 para salvar la quebrada del arroyo homónimo, cuando se prolongó la línea de ferrocarril Córdoba – Tucumán hacia el norte.

La magna obra realizada sobre un proyecto del italiano Cristóbal Giagnoni suspendió sus servicios en 1922 cuando el mayor peso de las locomotoras provocó fallas en sus cimientos. Técnicamente es admirable, posee 25 arcos de medio punto en ladrillo totalizando una longitud de 308 metros y una altura de de 30 m. Para su construcción fueron utilizados unos 1.500 metros cúbicos de hormigón y la extraordinaria cantidad de 6.190.000 ladrillos.

Única en el país con estas características lo que justificó su designación como Monumento Histórico Nacional el 28 de junio del año 2000.